Concurso de acreedores, ¿qué es?

El concurso de acreedores es un procedimiento jurídico que se inicia cuando una persona, tanto física como jurídica, incurre en una situación de insolvencia.

Concurso de acreedores, ¿qué es?
Hay que solicitarlo en el Jugado Mercantil en un plazo de dos meses

Cuando una empresa o un particular se encuentran en una situación e insolvencia en la que no puede hacer frente a los gastos pueden solicitar un concurso de acreedores, lo que antes se conocía como suspensión de pagos.

Durante el año pasado 4.080 empresas se declararon en concurso de acreedores en nuestro país, lo que supone un 17% menos que en 2015, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Si incluimos a las personas físicas, el número de deudores en 2016 en España fueron 4.754 en total.

 

Definición del concurso de acreedores

Para entender cómo se puede llegar a esta situación hay que empezar por explicar que el concurso de acreedores es un procedimiento jurídico que se inicia cuando una persona, tanto física como jurídica, incurre en una situación de insolvencia que le impide hacer frente a los pagos de sus acreedores.

Con este proceso se busca que los acreedores puedan cobrar y que los deudores eviten la quiebra. De hecho, la norma que regula el concurso de acreedores (Ley 22/2003, de 9 de julio) fomenta la conservación del patrimonio.

 

Cuándo se puede solicitar el concurso de acreedores

La legislación también deja claro cuándo se puede solicitar el concurso de acreedores. Para ello deben darse una serie de circunstancias:

  • Imposibilidad de seguir con las obligaciones crediticias.
  • Las dificultades económicas pueden llevar a la quiebra de la persona o la empresa.
  • Se incluyen las empresas que piden préstamos para poder satisfacer sus deudas.

A la hora de solicitar el concurso de acreedores puede optarse por dos tipos:

1. Solicitud forzosa. Es cuando la pide un acreedor o uno de los socios de la empresa. Corresponde al juez decidir si la aprueba o no.

2. Solicitud voluntaria. La realizan las personas (físicas o responsables de una empresa) en cuanto son conscientes de la situación de insolvencia. El plazo para solicitar el concurso es de dos meses a contar desde que se tiene constancia de la insolvencia.

Sea cual sea el tipo de concurso, la solicitud debe hacerse por escrito en un Juzgado Mercantil. Es necesario aclarar si se trata de una insolvencia real o inminente y aportar una serie de documentos:

  • Declaración de la legitimación para presentar el concurso.
  • Memoria económica del deudor.
  • Inventario de bienes y de derechos.
  • Lista de acreedores por orden alfabético.

A partir de ahí hay que esperar para ver si el juez autoriza el concurso de acreedores. De ser así se publicará en el BOE y los acreedores ya podrán empezar a justificar las deudas. El encargado de negociar la deuda será un administrador concursal. En caso de llegar a un acuerdo se firma el convenio del concurso.

 

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