Al comprar pescado, fíjate en lo que estás comprando

Para evitar timos al comprar pescado hay que leer las etiquetas, evitar las gangas o buscar el certificado de sostenibilidad, entre otros,

Al comprar pescado, fíjate en lo que estás comprando
El fraude en nuestro país al comprar pescado fresco o congelado es de un 4,9%

Un reciente informe de la organización de conservación marítima Oceana alerta de que el pescado es uno de los alimentos más falsificados. Y España no se libra de la creciente estafa al comprar pescado.

Los timos más frecuentes al comprar pescado

A continuación mencionaremos algunos datos sacados de diferentes informes elaborados en nuestro país:

  • El 25% de los productos elaborados con atún congelado o fresco presenta irregularidades, tal y como concluye un informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Lo mismo ocurre con el 11,3% en conservas de atún, el 12,2% en semiconservas de anchoa, y el 6,5% en bacalao seco salado.
  • El 32,5% del bonito del norte que nos venden en la pescadería no es tal. Según un estudio de la Universidad CEU San Pablo de Madrid, este pescado se sustituye en ocasiones por otros de menor valor, como la melva, el rabil, el listado, la bacoreta o el patudo: También el bonito se vende en ocasiones como atún.
  • El 40% de la merluza vendida en España engaña al consumidor sobre su procedencia, informaba en su día un trabajo del ‘Journal of Agricultural and Food Chemistry’.
  • El fraude en nuestro país al comprar pescado fresco o congelado es de un 4,9%. Esta cifra es una de tantas que salen en el proyecto Labelfish. La palma del fraude se la llevan la anchoa, la merluza, el atún, el eglefino, el bacalao y el lenguado.

 

Consejos para evitar el fraude al comprar pescado

Por ese motivo tenemos que estar más atentos que nunca al comprar pescado. Nosotros os proponemos estos consejos:

1. Leer el etiquetado. Este tiene que ser visible y legible para el consumidor. Si no lo vemos, podemos exigirlo. Aunque también hay que decir que casi un 5% del pescado (fresco y congelado) que se vende en nuestro país está mal etiquetado.

2. Analizar la trazabilidad. Si queremos saber la procedencia de un pescado podemos pedir la trazabilidad o la nota de primera venta del producto. Allí aparecerá toda la información sobre el pescado.

3. Con el pescado no hay chollos. Ves una oferta en la pescadería y piensas: “vaya ganga”. En esos casos debes desconfiar, ya que el pescado tiene el precio que tiene. Es imposible que esa merluza del Cantábrico que has visto cueste 5 euros el kilo.

4. Comprar pescado con certificado sostenible. De esta forma estaremos contribuyendo a acabar con la sobreexplotación de los mares.

5. Comprar productos de temporada.

6. Comprar en lugares autorizados.

7. Comprar pescado que tenga la talla mínima.

8. Respetar las vedas.

9. Exigir nuestros derechos como consumidores. Podemos empezar por reclamar en la pescadería, donde debería haber hojas de reclamaciones.

10. Denunciar las irregularidades. Los consumidores disponen de varias herramientas para reclamar y denunciar: oficinas del consumidor de los ayuntamientos, dirección General de consumo de la Comunidad Autónoma o asociaciones de consumidores y usuarios son algunas de las opciones que tenemos.

 

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