¿Cómo puedo elegir las tarjetas de crédito más adecuadas?

Descubre cómo elegir tus tarjetas de crédito gracias a los consejos que te ofrecemos en nuestro artículo de hoy y entérate de qué tipo de tarjetas de crédito existen y cuáles son las peculiaridades de cada una.

¿Cómo puedo elegir las tarjetas de crédito más adecuadas?
Consejos para hacerte con aquella que más te convenga

¿Sabes qué tarjetas de crédito pueden ser más beneficiosas para tu economía? Existen diversos tipos de tarjetas de crédito cada una con sus características especificas.

Esta situación hace que sean un producto complejo, el cuál es necesario estudiar a la hora de elegir una u otra. Ya que según el tipo de tarjetas de crédito y el uso que se le vaya a dar a estas, será más beneficioso para la economía personal del usuario de un modo u otro.

A la hora de elegir entre diversas tarjetas de crédito deberás tener en cuenta una serie de factores de los que dependen los distintos tipos de tarjetas de crédito, así como del uso que vayas a dar a la tuya.

Es por eso, que a continuación te ofrecemos una serie de consejos clave que te ayudarán a elegir aquellas tarjetas de crédito que mejor se ajusten a tus usos.
 

¿Sabes cuáles son las tarjetas de crédito que mejor se adaptan a ti?


Tipos de tarjetas de crédito

Tarjetas de crédito de fidelización: ofrecen promociones especiales y puntos canjeables por descuentos, son muy atractivas. Pero hay que leerse bien la letra pequeña, ya que puede que tengan un coste de mantenimiento mayor que el descuento que obtendremos si no las utilizamos con frecuencia.

Casi todas los grandes establecimientos las tienen, pero las más populares son las de gasolineras y compañías aéreas. Conclusión: sólo son recomendables si se usan con frecuencia.
 
Tarjetas de crédito revolving: El reclamo de este producto de financiación es que no cobra cuota anual y ofrece intereses más bajos que las tarjetas de crédito tradicionales, pero a cambio de algo: "obligan" a hacer una compra periódica. Además, suelen comercializarse bajo la modalidad de pago aplazado.

Eso quiere decir que los clientes se ven en la obligación de fraccionar el pago de las compras, una financiación que conlleva comisiones. Por eso sólo debemos utilizarlas si realmente necesitamos comprar algo caro y necesitamos pagarlo a plazos.
 
Tarjetas de crédito sin cambiar de banco: Su ventaja es precisamente esa, que no obligan a ningún tipo de vinculación. Además ofrecen descuentos y programas de puntos.

La desventaja es que, por lo general, cobran unos intereses más altos que los que obtendríamos de negociar con nuestra oficina. También el seguro de protección de pagos tiene un coste elevado. 

 
 
Consejos para elegir tarjetas de crédito

Analiza las comisiones de emisión y renovación no solo del primer año, también de los siguientes. Has de saber que también existen tarjetas de crédito gratuitas que no incluyen este tipo de comisiones, pero que sin embargo llevan sujetas a ellas algunas condiciones que se deben cumplir.
 
Revisa el interés por comprar a plazos, ya que la TAE cambia de unos a otros tipos de tarjetas. Esto se debe a que con las tarjetas de crédito se pueden hacer compras sin que se disponga del capital, por lo que el banco te lo presta cobrando determinados intereses por ello.
 
Comprueba la cobertura de los seguros de las tarjetas de crédito y descubre si son las suficientes como para cubrir todas tus necesidades.
 
Consulta cómo funcionan los programas de puntos y descubre cómo puedes beneficiarte de ellos.
 
Pon atención en la forma de pago que se realiza por defecto con las tarjetas de crédito y comprueba que esta no genere gastos adicionales o intereses.
 

 
¿Cuánto te puede costar una tarjeta de crédito?

Lo mejor es siempre contratar el producto que a la vez que mejor se ajusta a tus necesidades también sea el más económico. Por eso, es necesario pensar en los costes asociados que conlleva la contratación de este producto.

Es por eso que debemos exigir una copia del contrato y estudiar con detenimiento una serie de características, entre ellas:

 
La TAE (Tasa Anual Efectiva): cuanto más alta es, más intereses pagaremos.

Si creemos que nuestro banco nos está cobrando unos intereses elevados, siempre tenemos la opción de negociar. Por lo general, al domiciliar la nómina o contratar algún otro producto las condiciones mejoran. Con suerte, conseguiremos una tarjeta de crédito gratis.
 
Las comisiones por pago aplazado: las tarjetas de crédito suelen venir por defecto bajo la modalidad de pago aplazado. Eso quiere decir que todas las compras que realicemos se fraccionarán automáticamente en varios pagos.

Lo que tiene un coste elevado. Por eso, tenemos que pedir que nos pongan la modalidad de pago total.
 
Los intereses de demora: si no tenemos unos ingresos elevados podemos empezar por pedir tarjetas de crédito con un límite bajo.

De esta forma, evitaremos gastar más dinero del que podemos devolver y no tendremos que pagar los altísimos intereses de demora. 
 

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