¿Cómo hablar de un despido en una entrevista de trabajo?

Saber cómo hablar de un despido en una entrevista de trabajo dependerá del motivo por el que la empresa decidió no contar más con nosotros.

¿Cómo hablar de un despido en una entrevista de trabajo?
Digamos lo que digamos, debemos ser sinceros y escoger muy bien las palabras

Si las entrevistas de trabajo son ya de por sí incómodas, hay un momento que nadie quiere que llegue: cuando tenemos que decir que el motivo de haber dejado una empresa es porque nos han despedido, aunque haya sido por causas que nada tienen que ver con nuestro buen desempeño. Pues bien, en este artículo hablaremos de cómo hablar de un despido en una entrevista de trabajo.

Para ello nos hemos basado en los consejos de los expertos en los procesos de selección. Todos ellos coinciden al asegurar que lo más importante es ser honesto, contar la verdad. Pero incluso con esa premisa hay que tener cuidado, pues el más mínimo desliz o una respuesta inapropiada puede acabar con nuestras opciones de seguir adelante con el proceso.

Cómo hablar de un despido en una entrevista de trabajo según el motivo

Así que más vale ser precavidos y empezar a preparar nuestra respuesta, más si cabe cuando los motivos del despido sean difíciles de explicar. Así que vamos a ponernos en varios supuestos para saber cómo hablar de un despido en una entrevista de trabajo.

  • Nos han despedido porque la empresa cerró: conocer y explicar los motivos del cierre puede jugar a nuestro favor, pues demuestra nuestro interés por la empresa para la que trabajábamos. Si nos interesamos por esa empresa significará que también nos interesaremos por la que nos está entrevistando.
  • La empresa ha disminuido su actividad: la respuesta será más difícil, puesto que el entrevistador puede preguntar por qué nos han despedido a nosotros y no a otros compañeros. Trataremos de decir la verdad, pero sin hablar mal de nadie: ni de los jefes, ni de los compañeros, ni de la empresa.
  • El contrato finalizó y no nos renovaron: pues lo contamos tal cual, pues es algo que ocurre muy a menudo, sobre todo si estábamos dando una sustitución o nos contrataron porque en ese momento había más carga de trabajo.
  • El despido fue improcedente: como no tenemos nada que ocultar contamos lo que realmente pasó, pero de nuevo sin hablar mal de nadie. En lugar de recrearnos en lo negativo daremos la vuelta a la tortilla y diremos que fue una experiencia muy buena, que nos permitió crecer como profesionales y que adquirimos un montón de conocimientos.
  • El despido fue procedente: aquí entramos en un terreno más espinoso, pues la tentación es contar alguna mentira para que el entrevistador no se entere de que hicimos algo que no debíamos. Intentaremos explicar lo que ocurrió de una forma creíble pero escogiendo muy bien las palabras para que no suene tan grave. Si esto nos ha ocurrido alguna vez más nos vale empezar a redactar una respuesta apropiada.

 

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