Cómo elegir una vitrocerámica, en qué deberías fijarte

¿Quieres saber cómo elegir una vitrocerámica? Ten en cuenta el consumo energético, el tamaño, la potencia, la seguridad y las funciones.

Cómo elegir una vitrocerámica, en qué deberías fijarte
Las vitrocerámicas de inducción son más rápidas y consumen menos energía

De placas radiantes, halógenas, de inducción, de gas… ¿Cómo elegir una vitrocerámica con tantas opciones disponibles? En cuanto sepas en qué fijarte, empezarás a descartar posibles candidatas. Puedes empezar por tener en cuenta el consumo energético, el tamaño, la potencia o las funciones del panel de control.

También en el precio, claro está. Porque una compra inteligente es aquella que mejor relación calidad-precio tiene.

Cómo elegir una vitrocerámica: características a buscar

vitroceramica

Hace unas semanas publicábamos un listado con las mejores vitrocerámicas que hay actualmente en el mercado que puede servirte de guía rápida. Pero si quieres buscar más opciones, empieza por hacer una tabla comparativa con las características más importantes que debe tener una vitrocerámica.

1. Tamaño

Esto dependerá del número de miembros de la familia y del tamaño de la cocina, pero debes saber que los huecos estándar entre muebles oscilan entre los 60 y los 90 centímetros. Mide el tuyo antes de comprar.

Si el hueco es pequeño, probablemente no te cabrá esa vitro de 6 fuegos tan bonita que has visto. La mayoría tienen 4 y cada vez más, 3, siendo uno de ellos para ollas grandes. Esto es importante tenerlo en cuenta, ya que tener una zona de cocción con un diámetro extra grande (de entre 28 y 32 cm) es muy útil.

2. Potencia

Cuanto más potente sea una vitrocerámica, más rápido calentarán los fogones. La potencia mínima es de 900 W. La media oscila entre ese valor y los 3.000 W, aunque las hay muchos más potentes, como la Siemens ET651FK17E, que tiene 5900 W.

Aunque eso te parezca mucho, piensa que siempre puedes graduar los fogones de forma independiente. Cuantos más niveles de cocción, más versatilidad. Para ahorrar luz, aprovecha el calor residual que desprenden una vez apagadas.

3. Superficie

Una buena placa vitrocerámica debe ser resistente al peso, a los cambios de temperatura y a la limpieza diaria. Aquí es donde entran en juego las vitrocerámicas de inducción. Son un poco más caras que las clásicas, pero son más rápidas, más seguras, consumen menos energía y se limpian más fácilmente.

4. Panel de control

Un panel de control fácil de utilizar es importante, pero cuanto más programas y funciones tenga la vitrocerámica, más te facilitará la vida. Si todavía te preguntas cómo elegir una vitrocerámica, debes saber que son muy útiles las que permiten programar el tiempo de cocción y que avisan con un pitido cuando el reloj ha llegado a cero. Así, si se nos olvida que tenemos algo en el fuego, no quemaremos la comida.

También las hay que permiten programar la hora a la que queremos que se encienda y se apague.

5. Seguridad

Si hay niños en casa es muy importante que la placa tenga un botón de bloqueo, para que no se encienda “por accidente”. Fíjate también en que la vitrocerámica tenga un temporizador y desconexión automática.

 

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