Cómo debe ser el contrato de un alquiler con opción a compra

El alquiler con opción a compra tiene grandes ventajas para ambas partes sí se firma un correcto contrato de arrendamiento y de compraventa. 
 

Cómo debe ser el contrato de un alquiler con opción a compra
Una alternativa cada vez más demanda por la falta de créditos hipotecarios.

La crisis económica, la falta de empleo y las muchas dificultades para encontrar un crédito hipotecario han hecho que el alquiler con opción a compra se posicione como una de las mejores alternativas para alquilar una vivienda que luego puedes decidir comprar.
 
Para el inquilino la mejor ventaja de tipo de contratos es que podrá vivir varios años en una vivienda a sabiendas de que lo que está pagando en concepto de alquiler será descontado del precio de venta del domicilio, en caso de que se decida a comprar el inmueble.

Por su parte, el propietario tiene la seguridad de cobrar la mensualidad del alquiler y las puertas abiertas a vender la vivienda.
 

¿CÓMO TIENE QUE SER UN CONTRATO DE ALQUILER CON OPCIÓN A COMPRA ?


El contrato de alquiler con opción a compra se caracteriza por contener dos tipos de contratos. El primero es un contrato de alquiler, mientras que el segundo es de compraventa del inmueble.
 
Este tipo de transacciones es atípica, pues no están contempladas por la Ley y no aparecen expresamente en el Código Civil. Pese a ello, los contratos de alquiler con opción a compra sí que están aceptados y reconocidos por la Ley de Arrendamientos Urbanos y por el Reglamento Hipotecario.
 
Debido a estas condiciones de reconocimiento y legalidad, es muy importante que todas las circunstancias (tanto de alquiler, como de venta) queden muy bien especificadas en el contrato.
 
De forma obligatoria y como mínimo, el contrato de alquiler con opción a compra tiene que tener bien indicados el objetivo final del contrato (la venta del inmueble) y el precio de venta.

Tras ello, se deberá especificar las condiciones de arrendamiento y las opción a la compraventa de la vivienda de la forma más detallada posible.  
 

OTRAS CONDICIONES Y EXCEPCIONES A TENER EN CUENTA

  • La prima es una cantidad (bastante mayor que el depósito por un alquiler) que tendrá que afrontar el inquilino. Esta prima no es obligatoria, pero es recomendable que el propietario la incluya en el contrato. En este caso, el propietario puede determinar que la prima y mensualidades se perderán si el inquilino decide no comprar el inmueble.  
 
  • La mayoría de los contratos de alquiler con opción a compra también señalan que si el inquilino se retrasa en el pago de más de 2 mensualidades, tanto la prima como la opción a compra se perderán.
 
  • El propietario del inmueble tiene la obligación de mantener el contrato y no alquiler ni vender la vivienda a una tercera persona durante el plazo establecido.
 
  • El inquilino puede ejercer su derecho a la compra de forma exclusiva durante el plazo establecido para ello.
 
  • La compra de la vivienda puede darse antes de que llegue el plazo establecido para la compra del inmueble.
 
  • Los inquilinos no podrán prorratear el contrato de alquiler cuando se firma un contrato de alquiler con derecho a compra.  
 
  • El inquilino tiene derecho a alquilar la vivienda durante todos los años que indique el contrato.
 
  • El precio de la compraventa no podrá ser modificado ni por el propietario, ni por el inquilino. Por su parte, el precio del alquiler si que podrá variar en función de IPC.
 
  • El contrato puede inscribirse en el registro de la propiedad para que sea exigible a terceros. Para ello, ambas partes han de estar de acuerdo.
 
  • Hay que tener en cuenta que este tipo de contratos están sujetos al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas y pueden tener diferentes situaciones fiscales. 

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