Cómo crear un jardín zen en el interior de tu casa

¿Quieres darle a tu hogar un toque de paz y serenidad? Aprende a crear un jardín zen en tu propia casa y deja espacio para la meditación e la introspección.

Cómo crear un jardín zen en el interior de tu casa
Los componentes básicos son arena, grava y rocas

Un jardín zen, o jardín seco, es un espacio destinado a la meditación y la contemplación. Es por ello que está compuesto de pocos elementos, y se basa en el minimalismo y en la simbología de los mismos elementos que lo componen.

Este tipo de jardines no necesitan apenas de mantenimiento, ya que están constituidos principalmente por arena, grava y rocas. Normalmente, no tienen flores ni plantas, aunque algunos pueden llevar algún toque de verde, añadiendo musgo, bonsáis, helechos, o incluso un estanque con agua.

Si no dispones de espacios exteriores en casa, puedes crear tu jardín zen en el interior. Piensa que estos jardines tampoco necesitan de grandes espacios, ya que lo importante no es su tamaño, si no los elementos que lo componen.

 

CÓMO CONTRUIR UN JARDÍN ZEN EN 4 PASOS


 

1. Elige el espacio más adecuado para ubicar tu jardín

La ventaja de colocar el jardín zen en el interior de tu casa es que puedes ubicarlo en cualquier habitación e integrarlo pefectamente en la decoración.

Colócalo en un espacio que sea apropiado para relajarse y meditar, lejos de cualquier elemento que pueda perturbar el diseño y la serenidad del jardín.

Puede ser en una mesita del salón, en el dormitorio o en cualquier espacio de la casa que uses para relajarte, leer o escuchar música.
 


2. Busca un recipiente poco profundo donde construirlo

El recipiente ideal para construir tu jardín es un soporte de madera con bordes de escasa altura, donde logres colocar la arena y el resto de elementos.

Si lo prefieres puedes dividir el espacio en distintas áreas, puedes colocar la arena en una parte y pequeñas rocas en la otra, junto con algún tipo de vegetación para dar un aire más natural y armonioso a tu jardín.
 


3. Coloca los distintos elementos decorativos en el recipiente

Tu decides los elementos que quieres usar para rellenar el recipiente y crear tu jardín zen. Sin embargo, ya sabes que los elementos que no pueden faltar son arena, grava y rocas. Éstas últimas pueden ser de distintos tamaños.

La arena y la grava deben cubrir toda la superficie, ya que representan el mar. Sobre ellas, con ayuda de un rastrillo, se moldean distintas ondulaciones que simulan las olas del mar. Las rocas más grandes representarían distintas islas y montañas.
 


4. Crea distintas formas sobre la arena

Normalmente, este tipo de jardines tienen un diseño minimalista a partir de líneas simples y limpias. Sin embargo, con el rastrillo podrás crear las formas que desees acorde siempre con tu estado anímico.

Por regla general, en un jardín zen las líneas rectas representan un mar tranquilo y sosegado, y las onduladas un mar más nervioso y agitado.


Recuerda que puedes añadir otros elementos que evoquen paz y tranquilidad, como por ejemplo, conchas o caracoles, ya que éstas nos ayudan a conectar directamente con el mar. Por otro lado, las velas también pueden favorecer la relajación y el proceso meditación.


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