Comida macrobiótica: 5 recetas sencillas

La comida macrobiótica tiene numerosos beneficios para la salud ya que elimina de sus platos los productos procesados. Conoce aquí algunas de las recetas más sencillas de este tipo de dieta. 

Comida macrobiótica: 5 recetas sencillas
Un régimen alimenticio basado en la filosofía oriental del Yin y el Yang

La comida macrobiótica tiene su origen en Japón y fue llevada a Europa por el filosofo George Ohsawa. Este tipo de dieta se basa en el principio de equilibro del Yin y el Yang, en la búsqueda del equilibrio físico y emocional a través de nuestra alimentación.

La dieta macrobiótica rechaza todo tipo de alimentos que hayan sido manipulados, procesados o refinados. La idea de este tipo de alimentación es utilizar productos integrales, ecológicos y de producción local.

Si tú también quieres sumarte a esta filosofía de vida o quieres añadir alguna comida macrobiótica a tu dieta, toma nota de estas sencillas recetas que te presentamos a continuación.
 

 

5 recetas de comida macrobiótica que te encantarán


 

1. Crema de guisantes

Ahora, con la llegada del otoño, una de las recetas de comida macrobiótica que no puede faltar en la mesa es esta deliciosa crema de guisantes.

Ingredientes

  • 300gr de guisantes
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 puerro
  • 1 ramita de apio
  • 1 rabanito
  • Agua
  • Aceite de oliva
  • Sal marina


Preparación

Añadir un chorro de aceite en una cazuela y sofreír la cebolla picada durante 5 minutos a fuego lento. Incorporar el puerro troceado, dejar 5 minutos más y añadir el apio.

Echar los guisantes y rehogar durante 5 minutos. Cubrir con agua todos los ingredientes y añadir una piza de sal. Dejar cocinar a fuego lento hasta que las verduras estén bien tiernas.

Triturar las verduras con la batidora, y servir con unas gotitas de aceite y unas rodajas finitas de rábano. 
 

2. Falafel

Si te gustan los garbanzos seguro que eres un fan incondicional del falafel, un plato típico de Medio Oriente que en los últimos años se ha popularizado en occidente. Cocinar este plato es más fácil y rápido de lo que puedas pensar, además el resultado es mucho más natural y sabroso que el que puedas comer fuera de casa.

Ingredientes

  • 400gr de garbanzos cocidos
  • 50gr de anacardos crudos
  • 1 diente de ajo
  • ½ cucharadita de comino molido
  • ½ cucharadita de cúrcuma
  • 1 piza de cilantro y perejil fresco
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra
  • Sal marina


Preparación

Lavar y picar el perejil y el cilantro, desechando las partes más duras.

Triturar con un chorrito de aceite todos los ingredientes, los garbanzos cocidos, el comino, la cúrcuma, la pimienta, el perejil, el cilantro, y añadir una pizca de sal.

Una vez que la masa sea homogénea, formar pequeñas bolitas y freír. Si lo prefieres también puedes cocinarlo al horno, de este modod conseguirás un plato mucho más saludable.
 

3. Tempura de verduras

La tempura es una técnica de rebozado originaria de China, normalmente, se realiza con pescado, mariscos o verduras. Ésta última es la receta de comida macrobiótica que os proponemos a continuación.

Ingredientes

  • ½ taza de harina semi integral
  • ½ taza de fécula de maíz
  • Agua con gas
  • Sal
  • Verduras troceadas (espárragos, calabacín, zanahorias, pimientos, etc) 


Preparación

Mezclar la harina y la fécula de maíz en un recipiente. Añadir una piza de sal y un poco de agua con gas hasta que la masa espese. Dejar reposar media hora aproximadamente en el frigorífico.

Retirar la tempura del frigorífico y remojar en ella algunas verduras troceadas, como por ejemplo, unas rodajas de calabacín, tiras de pimientos o espárragos.

Freír las verduras a fuego medio, ¡y listo!
 

4. Quinoa con verduritas y algas

La quinoa es un pseudocereal muy usado en la dieta macrobiótica, y la razón es que es un alimento muy completo, y una gran fuente de fibra y de proteínas.

Ingredientes

  • 1 taza de quinoa
  • 2 tazas de agua
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 ajo
  • 1 cucharada de wakame o arame
  • Aceite de sésamo
  • Perejil
  • Sal


Preparación

Lavar la quinoa y reservar. Si las algas son deshidratadas, ponerlas a remojo aproximadamente unos 15 minutos.

Picar la cebolla y el ajo, y sofreír en un sartén con un chorro de aceite de sésamo y una pizca de sal. Añadir la zanahoria picada y dejar cocinar hasta que esté tierna.

Hervir el agua en una cazuela a parte, echar un poco de sal, añadir la quinoa y las algas, y dejar cocinar a fuego medio durante 15 minutos. Una vez que la quinoa esté lista, la añadimos a la sartén, junto con la cebolla y la zanahoria.

Remover bien y servir con un poco de perejil fresco picado.
 

5. Hamburguesas de arroz y avellanas

Acabamos nuestra selección de recetas de comida macrobiótica con un plato que gustará también a los más pequeños de la casa, se trata de unas deliciosas hamburguesas de arroz y avellanas.

Ingredientes

  • 200gr de arroz integral
  • ½ taza de avellanas
  • 1 zanahoria rallada
  • 1 puerro picado
  • 1 ajo
  • Fécula de maíz 
  • Perejil fresco
  • Orégano
  • Aceite de oliva


Preparación

Echar un chorrito de aceite en una cazuela, dorar el ajo y añadir el arroz, recuerda que debes echar dos partes de agua por cada una de arroz. Dejar cocer durante 45 minutos aproximadamente y reservar.

Tostar las avellanas en una sartén a parte y molerlas con el mortero. Trocear el puerro, rallar la zanahoria y reservar.

Una vez que el arroz esté frío, mezclar todos los ingredientes en la cazuela, incluyendo el perejil y el orégano, hasta conseguir una masa homogénea. 

Dar forma a las hamburguesas y pasarles un poco de fécula de maíz por ambos lados. Cocinar en una sartén hasta que queden bien doraditas, ¡y a comer!

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