Coches automáticos: ¿Qué tienen de diferente?

Aunque no se vean a simple vista, existen grandes diferencias entre los coches automáticos y aquellos que usan una transmisión manual.

Coches automáticos: ¿Qué tienen de diferente?
Hay más diferencias de las que aparecen a simple vista

Para la mayoría de las personas solo hay dos grandes diferencias entre los coches automáticos y los manuales: los primeros son más caros, y – en líneas generales – más fáciles de conducir.

Es cierto, estas son las dos grandes diferencias que existen entre ambos, pero también es cierto que no son las únicas. Aunque no lo parezca, hay muchas otras que conviene saber.

¿Para qué? Tal vez la próxima vez que estés en un concesionario o pensando en comprar un coche usado, consideres durante más tiempo si conviene comprar uno u otro. Saber nunca está de más, y lo que necesitas saber está aquí mismo.

Diferencias entre coches automáticos y coches manuales


La complejidad del diseño

La facilidad de funcionamiento es inversamente proporcional a la complejidad del diseño y funcionamiento de la caja de cambios. La manual es más “complicada” de operar porque es mucho más simple, y viceversa.

Hay miles de diseños patentados y diferentes entre sí, para transmisiones automáticas, muchos más de los que existen para transmisiones manuales.

Esta diferencia en la complejidad de diseños es la principal razón por la cual las cajas de cambios automáticas son más caras y más “fáciles” de operar.

El nivel de cuidado

Como los coches automáticos equipan una transmisión más compleja, desde el punto de vista de la ingeniería, requieren un cuidado más estricto… y revisiones que pueden ser más costosas. Eso sí, la supervisión es mucho más sencilla, ya que la electrónica ayuda mucho.

La durabilidad

Hasta ahora, los coches automáticos son más complejos, más costosos y requieren un mayor cuidado… pareciera que todo son puntos en contra, pero no es el caso.

Los componentes de una transmisión automática, aunque mucho más complejos, tienden a durar mucho más. La principal razón de esto es que los cambios manuales rara vez tienen la precisión de los que se hacen de manera automatizada.

Esto también se aplica a los motores. Como los coches automáticos hacen los cambios con mayor precisión y suavidad, hay menos desgaste de los engranajes.

El control sobre el coche

Quienes han manejado ambos tipos de coche concuerdan casi absolutamente en un punto: los coches con transmisión manual ofrecen al conductor más control a la hora de conducir.

En los coches automáticos debes tener confianza de que el propio coche (y la transmisión) harán lo correcto. Esto no necesariamente es algo malo o bueno, sino un estilo de conducción al que debes adaptarte.

Los niveles de seguridad

Que los coches automáticos quiten un cierto control al conductor los hace un poco más seguros. Las piezas y computadoras funcionan siempre igual, mientras que no todos los conductores son igual de habilidosos. Por ejemplo, en un coche automático arrancar en una cuesta empinada no es un problema ni para el más novato de los conductores.

 

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