Cláusulas nulas en un contrato de trabajo, ¿cuáles son las más comunes?

Las cláusulas nulas en un contrato de trabajo son la principal razón por la que hay que leer todo detenidamente antes de firmar.

Cláusulas nulas en un contrato de trabajo, ¿cuáles son las más comunes?
Cualquier contrato puede tener una cláusula abusiva o ilegal

Las cláusulas nulas en un contrato de trabajo son aquellas que se imponen por una de las partes sin negociar, van en contra del principio de buena fe que debe estar siempre presente y vulneran los derechos de los trabajadores. Por todo esto se consideran cláusulas sin validez legal alguna y que determinan la nulidad del contrato que las incluye.

Las más comunes son las que tienen que ver con el salario, las vacaciones, la jornada laboral, los despidos o los tiempos del contrato. A continuación te damos algunos ejemplos claros de ellas y qué son lo que buscan quienes las incluyen.

También te diremos qué puedes hacer cuando te encuentras en esta situación.

Cláusulas nulas en un contrato de trabajo que se ven frecuentemente


Salario

Entre las cláusulas nulas en un contrato de trabajo las más comunes son las que tienen que ver con el salario. Específicamente con aquellas que establezcan condiciones que estén por debajo de lo establecido por ley y por convenio colectivo.

Vacaciones

Lo mismo pasa con las vacaciones. Es muy común que se incluyan cláusulas abusivas o engañosas cuya finalidad sea la de dar al trabajador menos de las que le corresponden, tratar de pagar menos por las mismas o dejar abierta la posibilidad de hacerle trabajar durante esos días.

Jornada laboral

Otras de las cláusulas nulas en un contrato de trabajo que se ven con frecuencia son las que tienen que ver con la jornada laboral. No es para nada extraño que se usen “las 40 horas semanales” vulnerando los días de descanso por ley a la semana, o que incluso se busque extender de una manera u otra esa jornada de manera fraudulenta.

Despidos

Si este tipo de cláusulas no son las que aparecen con más frecuencia, deben estar muy cerca de serlo.

En los casos anteriores, los convenios colectivos suelen ser claros sobre lo que se negocia y suele haber menos margen de maniobra, pero cuando se trata de las causas de un despido la ambigüedad puede jugar a favor de quien busca abusar de otro mediante un contrato.

Resulta bastante común que los empleadores traten de colocar en los contratos una “salida de emergencia” que les permita despedir sin justificación.

Contratos temporales y tiempos de prueba

Una gran cantidad de contratos temporales son fraudulentos porque incluyen cláusulas nulas y abusivas relacionadas con la temporalidad del trabajo.

Lo más común en este caso es que se busque darte un contrato temporal tras otro en vez de uno indefinido, o calificar de temporal un contrato que no cumple con los requisitos de temporalidad que se fijaron en el convenio colectivo.

También son comunes – y graves – las cláusulas que extienden abusivamente los tiempos de prueba establecidos por ley.

Aceptación por adelantado de condiciones

Esta es una de las cláusulas nulas en un contrato de trabajo a la que menos se le suele prestar atención, y una de las más peligrosas.

Muchos contratos pueden dar a entender que tu firma es una aceptación intrínseca de condiciones o cambios desfavorables como traslados sin aviso, cambios en las condiciones laborales sin justificación o la manera de rescindir el contrato unilateralmente. Esto no es legal, ya que dichos cambios deben ser notificados y negociados.

¿Qué opciones tiene el trabajador?

Hay una creencia entre muchos trabajadores y empleadores de que una vez que un contrato se firma ya no hay nada que hacer.

Esto no es cierto. El hecho de aceptar una cláusula abusiva (sea por desconocimiento, ignorancia o lo que sea) no quiere decir que la persona tenga que aceptar condiciones abusivas e ilegales. Siempre hay la posibilidad de pelear estas cláusulas y solicitar la nulidad del contrato.

 

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