Causas de fuerza mayor

Todo aquello que no se puede prever, sea imposible de evitar y además se produzca de manera excepcional se considera fuerza mayor.

Causas de fuerza mayor
El caso fortuito y la negligencia no se consideran fuerza mayor

Sin duda es uno de esos grandes problemas a los que se enfrenta el hombre. La imposibilidad de poder prever determinados hechos o catástrofes que de conocerlos podría tomar medidas de prevención para hacerles frente. La fuerza mayor es todo aquello que resulta imprevisible e inevitable.

A las dos características anteriores hay que sumar la de ocurrir de manera excepcional para que el suceso sea calificado de fuerza mayor. Por supuesto, tiene que tratarse de una situación ajena, que no dependa de nadie.

Por ejemplo, un terremoto o un tsunami representan fuerzas de la naturaleza imparables y normalmente imprevisibles, o al menos sin el tiempo suficiente para poder hacerle frente. Lo mismo puede ocurrir con un rayo imprevisto que caiga sobre un árbol del bosque y produzca un incendio catastrófico. En el mundo de los seguros, los casos de fuerza mayor no los cubren las aseguradoras sino el Consorcio de Compensación de Seguros.

Una de las consecuencias de la fuerza mayor es que al producirse desaparece la responsabilidad jurídica de las situaciones que puedan generarse. Al no estar prevista y la imposibilidad de ser evitada, las consecuencias generadas no son responsabilidad de nadie. Así, si tras una gigantesca nevada imprevista se colapsa el transporte nacional, los fruteros no pueden reclamar a los camioneros una indemnización por retraso de entrega del género ya que la nevada era imprevisible y no podían hacerles frente con sus medios.
 

Lo que no se considera fuerza mayor

El carácter imprevisible no vale sólo si no es absoluto. También puede darse si la probabilidad es remota y aunque se pongan todos los medios posibles no hay posibilidad de evitar el suceso.

Todo aquello que sea previsible y evitable no se considera fuerza mayor. Hay que distinguir bien un par de conceptos que pueden resultar parecidos pero no se consideran fuerza mayor.

Caso fortuito: A menudo puede confundirse con la fuerza mayor pues es muy similar. En este caso se trata de situaciones que sí pueden preverse pero que es imposible evitarlas. Puede darse cuando un trailer circule por una calle cercana a un edificio y al quedarse sin frenos se estrelle contra un pilar y se produzca un derrumbe parcial.

Negligencia: Se produce cuando ocurre un suceso no deseado pero que podría haberse evitado mediante la prevención y los medios necesarios. Un ejemplo pueden ser numerosos incendios forestales en los que la falta de saneamiento del bosque o la carencia de cortafuegos facilitan la posibilidad de un incendio devastador.
 

Ejemplos de causa mayor en el mundo laboral

  • Debido a un volcán en erupción que emite constantes cenizas los pilotos de una compañía de fumigación no pueden volar porque se cerró el espacio aéreo. El dueño no les da trabajo, ni indemnización porque es motivo de fuerza mayor la interrupción de su trabajo.
  • Un terremoto puede generar un despido colectivo o despido objetivo al quedar destruida una fábrica de galletas y tienen que despedir a los trabajadores.
  • No ir a sellar el paro el día correspondiente puede hacer perder la prestación de desempleo. Si la causa por la que no se ha podido ir es debida a la fuerza mayor, no se tendría ninguna sanción.

 

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