Caries infantil: ¿cómo saber si tu hijo tiene una?

Podemos estar ante una caries infantil si el esmalte cambia de color, si este se desprende del diente o si el niño siente dolor al tomar alimentos fríos o calientes.

Caries infantil: ¿cómo saber si tu hijo tiene una?
Si los dientes de leche están picados pueden pasar el germen a los definitivos


Cuando tenemos una caries enseguida nos damos cuenta, ya sea porque vemos que el diente o la muela tienen una mancha oscura o porque empiezan a dolernos.

¿Pero qué ocurre con una caries infantil? Cuando nuestros hijos son muy pequeños puede que los dientes picados se nos pasen por alto hasta que ya es tarde.


Síntomas de una caries infantil


Si tienes niños pequeños hay varios síntomas que indican que pueden tener una caries. Por ejemplo, cuando sienten dolor después de comer o beber alimentos más fríos o más calientes de lo normal, incluso dulces.

También debemos revisar de vez en cuando su dentadura para comprobar que no tenga ningún agujero visible. Además, si vemos que el color del esmalte cambia (se vuelve amarillento o más oscuro de lo normal) o si este se desprende del diente conviene que lo llevemos al dentista para que le haga una revisión.

El control de la caries infantil incluye también los dientes de leche, puesto que si estos están picados pueden pasar el germen a los dientes definitivos.

En caso de que los dientes sean de leche lo que se suele hacer es un sellado para evitar que las bacterias sigan creciendo. Este tratamiento suele frenar la progresión de la caries hasta que salga la pieza definitiva. 

 

Evitar la caries infantil


Evitar que salga una caries no siempre está en nuestras manos, pero en el caso de los niños podemos llevar a cabo determinadas actuaciones de prevención. 

1. Inculcarles una higiene bucodental. Si la caries sale en las muelas suele ser síntoma de que en las muelas ha quedado comida incrustada.

Para los más pequeños lo más indicado es un cepillo con las cerdas muy blandas para que no dañe el esmalte y una pasta de dientes que no contenga flúor. Desde que les salen los primeros dientes y hasta el primer año hay que limpiarles la dentición con una gasa húmeda.

2. Evitar que consuman un exceso de dulces, incluidas bebidas azucaradas. Los niños que consumen muchas chucherías o líquidos azucarados puede desarrollar caries en los incisivos superiores. 

3. Los padres podemos pasarles los gérmenes a nuestros hijos sin saberlo. Por eso hay expertos que aconsejan no compartir los cubiertos, los vasos ni las servilletas con ellos.

En caso de que queramos probar el biberón o la bebida, no hacerlo directamente del recipiente, sino con una cucharilla. Eso de enfriar la comida soplando tampoco es muy recomendable, al igual que lo de besar a los niños en la boca.
 

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