Candidatura espontánea, consejos para enviarla

Presentar tu candidatura espontánea a una empresa es una forma más de buscar empleo. Estos son nuestros consejos para que sea realmente eficaz.

Candidatura espontánea, consejos para enviarla
Anticípate a las necesidades de la empresa

Como ya sabrás, tener un currículum bien preparado es clave a la hora de buscar trabajo. Es cierto que la trayectoria profesional suele ser lo primero que miran las empresas cuando valoran a los candidatos para cubrir un puesto, pero hay otros factores que pueden inclinar la balanza a tu favor.

Habrás escuchado alguna vez la frase “estar en el momento justo y el lugar adecuado”. Una máxima que vale para muchas facetas de la vida en general, y que por supuesto también sirve para la búsqueda de empleo. Es uno de los fundamentos básicos de la llamada candidatura espontánea.

Porque esperar sentado a que aparezca la oferta de tus sueños en alguna página web no es lo único que puedes hacer. El truco está en anticiparte a las necesidades de las empresas, analizando el contexto y presentando tu valía cuando sea oportuno.

QUÉ ES LA CANDIDATURA ESPONTÁNEA

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La candidatura espontánea es una fórmula de búsqueda activa de empleo distinta de la tradicional. En este caso no hace falta esperar a que la empresa donde queremos trabajar publique sus puestos vacantes, sino que se basa en la iniciativa propia del candidato.

Este tipo de candidatura puede materializarse de varias formas, pero la más frecuente es la de email o carta espontánea. El proceso consiste en enviar estas cartas o emails a las empresas que te interesen aunque no tengan abierto ningún proceso de selección.

De esta manera te anticiparás a las posibles necesidades que puedan tener esas empresas más adelante. Dependiendo de cómo presentes tu candidatura, la empresa archivará la propuesta y te tendrá en cuenta en un futuro.

CONSEJOS PARA ENVIAR UNA CANDIDATURA ESPONTÁNEA

No caigas en el error de redactar una carta genérica. Con ella solo demostrarás que no te interesan demasiado los valores de la empresa a la que te diriges, sino simplemente encontrar trabajo. Además, su carácter impersonal tampoco favorece a tus aspiraciones.

La clave está en preparar cada candidatura como si fuera única. Analiza la situación de la empresa en el mercado actual, estudia cuáles pueden ser sus necesidades y escribe la carta con conocimiento de causa.

Teniendo en cuenta esta información, tu propuesta debe ir enfocada a ser la solución para las posibles carencias de la compañía. Si crees, por ejemplo, que la empresa necesita un mejor posicionamiento en las redes sociales y esa es tu especialidad, déjalo claro en tu candidatura.

La carta tiene que ir dirigida a una persona concreta. Si no conoces el nombre o el correo electrónico de nadie de la empresa, puedes intentar averiguar los datos de contacto de la persona que buscas llamando por teléfono, mirando en su sitio web…

No olvides adjuntar tu currículum a la propuesta y alguna carta de recomendación, que nunca está de más. Y unos 10 días después de enviarla, llama a la empresa para comprobar que la han recibido y así recalcar tu interés.

 

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