Caminar o correr, ¿qué es más sano?

Caminar o correr, aunque ambas son actividades saludables, caminando se reduce más el riesgo de posibles lesiones o los niveles de colesterol.

Caminar o correr, ¿qué es más sano?
Al caminar se reducen más los niveles de colesterol que al correr

El mundillo de los corredores amateurs ha cambiado mucho en los últimos años. Si antes tan solo había que calzarse las únicas zapatillas que tenía uno, camiseta de publicidad y ponerse los cascos, ahora todo es ropa técnica, zapatillas específicas y aplicaciones que analizan tu evolución personal. Con este panorama ya no se sabe si caminar o correr.

Al menos es la pregunta que se hacen muchos clásicos que tan solo corren para estirar algo las piernas tras estar  todo el día delante de un ordenador, sin importarles su evolución y estética deportiva. Sin embargo, son mirados con desprecio por los modernos runners. Muchos de estos últimos, ya talluditos y que nunca han hecho deporte, hacen gala ahora de aquello de que los cincuenta son los nuevos cuarenta…

Aunque caminar o correr son ejercicios saludables, caminar ofrece más ventajas ya que produce menos desgaste físico, reduce más el nivel de hipertensión y de niveles de colesterol que cuando corremos, y además, son menores los riesgos de sufrir una lesión.
 

Caminar o correr, ¿por cuál optamos?

runner

Aunque como acabamos de comentar actualmente los corredores son legión, los caminantes, sin contar con los de Juego de Tronos, también son bastante numerosos. Y es que caminar con paso ligero es muy beneficioso para el corazón, entre otras cosas.

Así que, entre caminar o correr parece que es más ventajoso, como veremos ahora, caminar, ya que el esfuerzo físico no es tan importante como el que hacemos corriendo y sin embargo los beneficios son mayores.
 

Diferentes beneficios para la salud entre caminar o correr

  • Cuando caminamos reducimos los factores de riesgo cardiovasculares, como pueden ser la hipertensión, diabetes o la obesidad. La reducción del riesgo de enfermedades cardiacas puede reducirse un 9% al andar y un 4,5% al correr.
  • Según algunos estudios, si gastamos idéntica energía andando que corriendo, el riesgo de hipertensión se reduce un 7,2% al andar mientras que solo un 4,2% al correr.
  • Con respecto a los niveles de colesterol pasa algo parecido. Corriendo se pueden reducir hasta un 4,3% mientras que al andar pueden llegar hasta un 7%.

 
Cómo caminar correctamente
Para que todos estos beneficios puedan darse a la hora de hacer ejercicio, es importante que se pasee al menos tres o cuatro veces a la semana durante al menos unos cuarenta y cinco minutos.

El ritmo tiene que ser a paso ligero, rondando el 60% de la frecuencia cardiaca máxima. Es decir, un ritmo ágil que no requiere un esfuerzo excesivo. La respiración tiene que ser fluida, respirando de manera rítmica para oxigenar bien el cuerpo.

A la hora de andar o correr la postura a utilizar será diferente. En este caso, el de andar, la cabeza tenemos que llevarla erguida, manteniendo la vista cerca de veinte metros por delante. La espalda debe estar recta pero no rígida, con los hombros relajados. En cuanto a los pies deben permanecer a la misma distancia que el ancho de los hombros.

En cuanto a la postura, también es importante. La cabeza debe estar erguida, manteniendo la vista unos 20 metros por delante. Y si es posible, lo idóneo es que la espalda permanezca recta sin que por ello la postura sea rígida, con los hombros relajados. Los pies deben mantenerse a la misma distancia que el ancho de los hombros.

 

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