He presentado mi baja voluntaria. ¿Qué derechos tengo?

Cuando queramos dimitir lo mejor es presentar una carta de baja voluntaria dentro del periodo de preaviso estipulado, que normalmente son 15 días.

He presentado mi baja voluntaria. ¿Qué derechos tengo?
Dejar la empresa de forma voluntaria implicar perder la indemnización y el paro

Ya no puedes más y has decidido dimitir de tu trabajo. Pues bien, conviene que sepas las consecuencias de presentar una baja voluntaria. Y los derechos que tienes.

Lo primero que debes saber es que los trabajadores pueden dimitir de su puesto de trabajo sin necesidad de alegar ningún motivo. Da igual el tipo de contrato que tengan, lo único que tienen que hacer es comunicar a la empresa su intención de causar baja voluntaria.

Cómo y cuándo notificar la baja voluntaria


La mejor manera de actuar es presentar la renuncia por medio de una carta de baja voluntaria. Debemos hacerlo por duplicado y quedarnos con una copia sellada por la empresa. Aquí puedes ver un modelo que puede seguirte de guía.

Además debemos hacerlo dentro del periodo de preaviso establecido en el convenio colectivo de la empresa (salvo que estemos dentro del periodo de prueba). Si no hay ninguno, en lo estipulado en el contrato de trabajo. De no tener esta cláusula, el tiempo habitual es de 15 días.

Ojo con cumplir estos plazos ya que, de no hacerlo, la empresa está en su derecho de descontar del finiquito el importe de los días que falten para cumplir con el periodo de preaviso. Si avisamos con solo 10 días y deberíamos haberlo hecho con 15 días, pueden descontarnos 5 días. O más, dependiendo del convenio.

También debemos saber que durante ese periodo de preaviso podemos retractarnos y la empresa tiene que aceptarlo. Solo puede rechazarlo por una causa justificada, como que ya haya contratado a otro trabajador para ese puesto, por ejemplo. Si no hay justificación y se niegan a aceptar la rectificación, podríamos hablar de que están cometiendo un despido improcedente.

Consecuencias de pedir la baja voluntaria


Además, antes de tomar la decisión de dimitir tienes que ser consciente de que vas a perder el derecho a que la empresa te pague una indemnización. Solo está obligada a abonarte el finiquito. Y eso por no hablar de la prestación por desempleo. ¿Sabías que si dejas el trabajo no puedes pedir el paro?

Solo hay unas pocas excepciones que permiten solicitar el paro aún cuando el trabajador se haya marchado de la empresa por propia decisión:

  • Cuando se mueve al trabajador de centro de trabajo y eso implica tener que cambiar de domicilio o el gasto de traslado sea superior al salario.
  • Cuando el contrato se modifica sustancialmente.
  • Cuando se produce una situación reiterada de impago de las nóminas.
  • En el caso de mujeres víctimas de violencia de género.

Por eso es muy importante que presentes tu dimisión solo cuando estás realmente convencido. Y nunca, nunca, hacerlo porque te lo pida la empresa directamente o fuerce acciones para “invitarte” a que te vayas (cambio de horarios, de jornada, de funciones, de días de descanso, de centro de trabajo, etc.).

En caso de que queramos dejar nuestro trabajo porque queremos buscar otro empleo, siempre tenemos la opción de pedir una excedencia voluntaria. Así siempre nos quedará una opción de volver a recuperar el trabajo.

 

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