Aumento del permiso de paternidad: cambios para mejorar la conciliación

Analizamos el nuevo aumento del permiso de paternidad: situación anterior, beneficios actuales para los progenitores, ventajas y otras medidas al respecto. 
 

Aumento del permiso de paternidad: cambios para mejorar la conciliación
Ventajas y beneficios del aumento del permiso de paternidad

 

El pasado mes de diciembre de 2016, el portavoz del Gobierno Íñigo Méndez de Vigo anunció una ampliación del permiso de paternidad a cuatro semanas, lo que supone dos semanas más para los progenitores.

El objetivo, según comentaba en la rueda de prensa, era la conciliación entre la vida profesional y la familiar. Esta medida ha entrado en vigor desde el 1 de enero del presente 2017, según publica el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

La iniciativa facilita que madres y padres pasen más tiempo con sus hijos, algo que estaba siendo muy demandado por la sociedad. No se trata sólo de disponer de más días, sino de buscar un equilibrio entre ambos progenitores.
 

Una medida legislativa para conciliar la vida familiar



Sobre la situación anterior

Para analizar los beneficios y ventajas obtenidos con esta reforma del permiso de paternidad, hay que comparar la situación anterior.

Las madres tenían derecho a una baja de seis semanas obligatorias, y otras diez semanas que puede repartir con el padre. Éste a su vez tenía 15 días de permiso, incluyendo el día de nacimiento y el siguiente.



Cuáles son las novedades del nuevo permiso de paternidad

Ahora el permiso de paternidad para los padres trabajadores se amplía a 28 días, que disfrutará de manera independiente respecto de la madre. Por tanto, la novedad es la ampliación de la duración del permiso.


Qué sigue igual

El panorama relativo a la libertad de los padres de solicitar la baja cuando lo necesiten, coincidiendo o no con el permiso de maternidad, es el mismo.

El permiso de paternidad sigue siendo intransferible, no obligatorio, independiente y compatible con el de maternidad. También protege de cara a despidos improcedentes. Y esta situación se aplica tanto a nacimientos como a adopciones.

Del mismo modo, el trabajador sigue cobrando el 100% de la base reguladora de su nómina, con las cotizaciones en la Seguridad Social y las retenciones por el IRPF correspondientes.

La empresa continúa pagando los dos primeros días de nacimiento y día posterior, y el resto lo aporta la Seguridad Social.

Por tanto, este permiso sólo se aplica a trabajadores que estén afiliados o en alta, y tengan un período de cotización de 180 días en los últimos 7 años, o 360 días cotizados reflejados en la vida laboral.
 

¿Es suficiente?

Es un paso más, pero queda mucho por hacer. La baja por paternidad sigue sin ser obligatoria, por lo que puede ser susceptible de renuncia.

Esta situación puede provocar que no haya reparto equitativo en las obligaciones familiares, y puede dificultar la incorporación de la mujer en el trabajo.

Además, el permiso de maternidad es transferible al padre, al contrario del de paternidad.

La Unión de Asociaciones Familiares explica una situación ideal donde haya un tiempo de dedicación exclusivo para la madre, otro para el padre, y otro compartido, para un mejor reparto equitativo de responsabilidades y obligaciones familiares.


También te puede interesar:

Continuer Leyendo
COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Artículos relacionados