Alimentos que parecen saludables, pero no lo son

Después de leer este artículo te darás cuenta de que habitualmente compras muchos alimentos que parecen saludables, pero que en realidad no lo son tanto.

Alimentos que parecen saludables, pero no lo son
"Bajo en grasa” no quiere decir “bajo en calorías”

Nos fiamos de las letras que vienen en grande y nos olvidamos de leer las pequeñas. Muchos alimentos que parecen saludables en realidad no lo son. Porque pongan “bajo en grasa”, “sin gluten”, “vegano” o “natural” no quiere decir que sean alimentos saludables.

Algunos, como la bollería o los snacks, intuimos que muy buenos no pueden ser. Pero en otros casos hay que fijarse mucho y leer todo el cuadro de componentes para entender que realmente no son tan sanos como pensábamos.

 

10 alimentos que parecen saludables

A continuación haremos una lista con 10 alimentos que parecen saludables, pero que no lo son.

1. Pan multicereal

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Si queremos pan cien por cien integral debemos fijarnos que realmente esté hecho con cereales integrales. Algunos panes, sobre todo los que son de molde, ponen en la etiqueta que son multicereales o multigrano, pero en realidad están hechos con harina refinada (en los ingredientes puede venir como “harina blanqueada” o “harina sin blanquear enriquecida con harina de trigo”).

2. Salsa de tomate preparada

No todas las salsas de tomate que compramos enfrascadas son necesariamente malas para la salud. De hecho, este condimento nos aporta vitaminas A y C y un alto porcentaje de licopeno. Pero debemos evitar aquellas marcas que tengan una proporción alta de azúcar, sodio y fructosa.

3. Ensaladas listas para comer

En ocasiones nos acercamos a las neveras del supermercado y vemos las ensaladas ya preparadas, con tenedor incluido. Como llevan verde pensamos que son buenas, pero algunas tienen un montón de calorías. Lo mismo ocurre con las ensaladas de atún, de patata e incluso de pollo. Si nos comemos todo el envase podemos ingerir casi 50 gramos de grasa.

4. Barritas energéticas

Ocurre un poco como en el caso anterior. Vemos que tienen cereales, que son pequeñas y que no tienen demasiadas calorías para todo lo que sacian el hambre. Pues bien, no queremos decir que todas no sean saludables, pero algunas llevan azúcar, jarabe de maíz alto en fructosa e incluso grasas saturadas. Lo mejor es elegir las que no lleven chocolate y estén hechas con frutos secos y granos integrales.

5. Batidos de frutas

Pensamos en batidos y pensamos en fruta. ¿Qué mejor bebida para una merienda saludable, verdad? Pues cuidado. Sin el batido lo hacemos en casa sí será un alimento sano, pero cuando lo pedimos por ahí, la cosa cambia. El problema no está en la base, sino en el azúcar que le añaden, junto con los siropes y helados. Esto, unido a que los vasos suelen ser bastante grandes, pueden sumar más de 500 calorías para nuestro cuerpo.

6. Yogur helado

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Más de lo mismo. El yogur es sano y creemos que por meterlo en una heladera que lo enfríe no pasa nada. Y no pasa. Hasta que elegimos el tamaño grande y le ponemos de topping chips de chocolate, gominolas o galletas. Por eso es recomendable elegir frutos secos y pedir la tarrina más pequeña.

7. Fiambre de ave empaquetada

Las lonchas de pollo o pavo son una alternativa saludable para poner en el bocadillo de los niños o para una cena ligera. Pero merece la pena esperar la cola en la charcutería. La que viene empaquetada puede contener conservantes y elevadas cantidades de sodio (busca la marca que contenga menos de 700 mg de sodio por cada 100 gramos).

8. Productos horneados

Pensamos que porque un alimento esté hecho al horno en vez de frito es más sano. Pues a veces sí, pero otras no. Ojo especialmente los alimentos que parecen saludables a todas luces, como la bollería o pastelillos veganos del súper, pues contienen muchas calorías, un montón de azúcar y grasa.

También hay que hacer mención a las patatas fritas o los snacks horneados. Puede que tengan menos calorías, pero la diferencia es pequeña. En cambio, solemos comer más cantidad y el aporte de hidratos de carbono por cantidad de grasa es mayor que los fritos.

9. Alimentos sin gluten

Son buenos para los celiacos, pero a las personas que pueden comer gluten nos les aporta grandes beneficios. Las galletas, por ejemplo, suelen tener granos refinados, grasa y azúcar.

10. Salsas sin grasa para ensaladas

Este producto lo hemos dejado para el final porque lo que vamos a decir puede parecer una contradicción. Cuando nos comemos una ensalada estamos aportando a nuestro cuerpo vitaminas, minerales y antioxidantes. Pero no grasas, que son fundamentales para que el cuerpo absorba todos los nutrientes. Así que si le echamos una salsa sin grasa nos estará faltando ese aporte.

Además, debemos tener en cuenta que porque la etiqueta ponga “bajo en grasa” no quiere decir “bajo en calorías”. Normalmente se utilizan ingredientes para darles sabor que no son muy saludables que digamos, como puede ser la sal, el azúcar o los espesantes.

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