Alimentos procesados, ¿cuáles son y por qué evitarlos?

¿Todavía no sabes qué son los alimentos procesados? A continuación te contamos de qué tipo de alimentos se trata y porqué te conviene evitarlos.

Alimentos procesados, ¿cuáles son y por qué evitarlos?
Descubre en qué consiste esta categoría de alimentos

Quizás no sea la primera vez que oigas hablar de alimentos procesados, pero ¿sabías que estos productos realmente pueden causar efectos nocivos para la salud?

Los alimentos procesados están sujetos a procedimientos de transformación y a varias etapas y técnicas, las cuales se basan en añadir ingredientes durante el proceso de producción.

Precisamente, este es el mayor problema de los alimentos procesados, ya que durante este procedimiento pueden ser añadidos azúcares, sales, aceites, grasas, colorantes, conservantes y emulsionantes, entre otros productos químicos, cuyas funciones son realzar los colores, sabores, aromas, texturas o aumentar la fecha de caducidad.


Alimentos procesados: ¿por qué evitarlos?

Está claro que los alimentos procesados contienen una mayor cantidad de azúcar, lo que genera que la percepción de hambre ataque más rápido, creando así una sensación menor de saciedad. Pero este no es el único motivo por el que los alimentos procesados no son buenos para el organismo, ya que existen otras razones por que deberían de evitarse este tipo de alimentos:

  • Cuentan con un mayor contenido de grasas trans, que a pesar de que le dan un sabor más potente a los alimentos, también les aportan más grasa. Lo que no acaba por ser nada bueno para el organismo, ya que pueden aumentar drásticamente los niveles de colesterol y ocasionar problemas cardiovasculares y de diabetes tipo 2.
  • Contienen altos niveles de sodio.
  • Se trata de alimentos adictivos, lo que puede acabar generando problemas de obesidad, ya que el cuerpo no puede resistirse a la tentación de tomarlos.
  • Estos alimentos son perjudiciales para la digestión, ya que pierden sus fibras naturales y algunos nutrientes durante los procesos químicos a los que son sometidos, ocasionando así un desequilibrio interno el cual puede llegar a ocasionar problemas digestivos e intestinales.


Alimentos procesados: los peores

  • Comidas preconizadas como pizzas, lasañas o hamburguesas.
  • Patatas fritas y derivados salados.
  • Carnes procesadas como salchichas o embutidos.
  • Frutas en almíbar y escarchadas, a las cuales se les añade mucho azúcar.
  • Galletas y bollería industrial.
  • Pastillas de caldo.
  • Refrescos.
  • Purés de patata y patés.
  • Pan de molde y algunos de los cereales del desayuno.


Alimentos procesados: los aceptables

Se trata de aquellos alimentos procesados que sufren procedimientos más sencillos, los cuales no implican la aplicación de aditivos, colorantes o conservantes, por lo que son considerados como más aceptables. Los más conocidos son:

  • Frutas y verduras congeladas.
  • Ensaladas o legumbres embaladas en bolsas listas para consumir.
  • Yogures.
  • Fruta deshidratada sin azúcar.
  • Mantequilla de cacahuete (100% cacahuete).
  • Atún y caballa enlatada, preferentemente en agua.
  • Gelatina vegetal.
  • Frutos secos.
  • Café.
  • Bebidas vegetales (de avena o almendras sin azúcar).


¿Cómo identificar los alimentos procesados?

Simplemente con leer el rótulo y verificar los ingredientes presentes en el artículo y echar un vistazo a la tabla nutricional de este, será más que suficiente para descubrir si se trata de un alimento procesado o no.

De todos modos, a continuación te damos una serie de consejos para que te resulte más sencillo descubrir si se trata de un alimento procesado o no.

  • Evita comprar productos desconocidos o que contengan ingredientes y aditivos que no conoces.
  • Modera la compra de alimentos que contengan elevados niveles de grasas, aceites, sal y azúcar.
  • Ten cuidado con productos que contengan excesos de azúcar, como lo son aquellos que incluyen glucosa, fructosa o jarabe de glucosa, entre otros.
  • Opta por alimentos que contengan altos contenidos en fibra, dando prioridad a aquellos con hidratos de carbono y que sean pobres en azúcares.
  • Evita alimentos con altos contenidos en grasas (lípidos) y opta por productos con bajo contenido en grasas saturadas y colesterol.
  • Presta atención a aquellos alimentos que contengan 1,5 g de sal por cada 100 g de producto.
  • Toma nota de la fecha de caducidad, ya que cuanto más prolongada sea, mayores serán las probabilidades de que dicho alimento contenga conservantes y colorantes perjudiciales para la salud.
  • Revisa la lista de ingredientes del producto, cuanto más reducida sea, mayores serán las posibilidades de que dicho producto contenga menos productos nocivos para la salud durante su proceso.
  • Intenta comprar alimentos con menos embalajes, ya que cuanto más frescos y naturales sean los alimentos, menores serán las probabilidades de que estos hayan sido procesados.

 

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