Trucos para ahorrar con el consumo de tu nevera

Si piensas que el consumo de tu nevera dispara los gastos de la casa, te listamos algunos consejos muy eficaces para que seas capaz de ahorrar energía de forma sencilla. ¡Toma nota!

Trucos para ahorrar con el consumo de tu nevera
Tanto la ubicación como los alimentos cuentan para el ahorro de energía.

El gasto energético que se lleva a cabo por parte de los electrodomésticos del hogar puede llegar a suponer un buen pellizco a fin de mes, en especial cuando no se toman ningún tipo de medidas. Uno de los aparatos que más consume se encuentra normalmente en las cocinas, y es el frigorífico.

Reducir el gasto de energía es posible, pero para ello es necesario seguir una serie de pautas. Lo principal es entender que el refrigerador se comporta de distinto modo según la cantidad y el tipo de alimentos que haya en su interior, por eso hemos reunido estos consejos para reducir el consumo de tu nevera.

5 trucos que reducirán el consumo de tu nevera


1. Coloca la nevera en un lugar adecuado

El primer consejo es algo bastante simple pero fundamental, situar la nevera en un lugar adecuado, lejos de las fuentes de calor. Una ventana frente a la nevera puede hacer que la temperatura exterior influya, en especial los días soleados, y un horno cercano puede llegar a interferir cuando esté en funcionamiento.

2. Mantén el espacio interior

Un error muy común es el colocar muchos de los alimentos más voluminosos en la parte de atrás de la nevera, obstruyendo así las paredes posteriores y evitando el paso del aire en el interior. Se debe dejar siempre un hueco entre la pared y las bandejas, para que se disipe el calor de forma adecuada.

3. Controla la temperatura

Se debe mantener un nivel de frío adecuado, por lo que no se recomienda usar el frigorífico a plena potencia, incrementando así el consumo, ni tampoco aumentar la temperatura hasta el punto de poner en peligro los alimentos. Con una cifra de entre 3°C y 6°C para la nevera y de entre los -10°C y los -14°C para el congelador se mantiene un consumo equilibrado.

4. Usa la puerta correctamente

Cada vez que se abre la puerta de la nevera, se dispara el consumo en cuestión de segundos. En este sentido, se recomienda coger lo necesario y hacer los inventarios de forma rápida para no dar lugar a la pérdida de frío. Es bueno comprobar también que la puerta esté aislada una vez se ha cerrado, pasando el dedo o un trozo de papel.

5. No metas alimentos calientes

Otra de las costumbres que van directamente en contra del ahorro energético es la de introducir los alimentos todavía calientes en la nevera. A la hora de hacer la compra, las bolsas térmicas pueden mantener el frío en los productos congelados, y tras cocinar, se debe dejar la comida reposar para que pierda parte del calor antes de meterla en la nevera.

Con todos estos consejos, lo tendrás mucho más fácil a la hora de reducir el consumo de tu nevera, así que empieza a aplicarlos poco a poco. Tampoco se debe olvidar la importancia del mantenimiento, pues la limpieza regular tanto de las rejillas como del condensador, influirá mucho en el correcto funcionamiento del refrigerador.

 

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