6 Razones para preferir una bomba de agua sumergible

Una bomba de agua sumergible puede ser tu mejor opción cuando se trata de tus necesidades de abastecimiento. Aquí te contamos las principales razones para elegirla por sobre cualquier otra opción.
 

6 Razones para preferir una bomba de agua sumergible
Descubre si es la opción que más te conviene

La bomba de agua sumergible es aquella que solo funciona cuando se sumerge en el líquido que debe bombear. El impulsor, una de las piezas principales del artefacto, se encuentra en el interior de la carcasa y no depende de ninguna presión de aire externa para cumplir su función.

Son las que más comúnmente se usan en edificaciones altas y en procesos industriales, en las que es necesario que la capacidad de bombeo sea mayor, pero también son una opción que muchas veces es preferible en detrimento de las bombas tradicionales.

Son más costosas, pero ese precio trae consigo una serie de ventajas que debes considerar. Para que puedas hacerlo, te las contamos.


Ventajas de la bomba de agua sumergible


Mayor impulso

Como ya te mencionamos al comienzo, una bomba de agua sumergible funciona sin presión de aire externa, de hecho debe funcionar de esta manera.

Esto hace que la potencia de impulso del agua sea mucho mayor y por esto es utilizada en lugares donde es necesario que el agua suba varios metros.



Menos ruido

Como los componentes que determinan el funcionamiento de la bomba están dentro de la carcasa y el aparato funciona sumergido en agua, hacen mucho menos ruido que las bombas externas.

En estas últimas el motor, aunque esté cubierto hace ruidos que son difíciles de obstaculizar.



Más seguras

Especialmente en casas particulares donde hay niños que tienen acceso a los sótanos, estas bombas son mucho más seguras que otras. Sus componentes no están al alcance de cualquiera que por error pueda lastimarse o dañar la bomba de agua sumergible.



Mayor eficiencia energética

Que una bomba de agua sumergible cuesta más que una externa es una verdad relativa, porque si bien el precio que pagas es mayor al principio puedes amortizar el gasto cuando el aparato consuma electricidad en menores cantidades y más eficientemente.

Como no depende de una presión de aire externa, no bombea ni demasiado ni muy poco sino con la exacta fuerza que se necesita, esto hace que no se desperdicie energía y se aproveche al máximo la que sí se gasta.



Mayor duración

El precio que se paga por una bomba de agua sumergible no solo se amortiza con el menor consumo de electricidad, sino también gracias a que duran más que las externas.

Mientras que en una bomba externa las condiciones pueden variar (el clima, por ejemplo) en el caso de la sumergible son mucho más constantes.

No hay factores externos e impredecibles que afecten el funcionamiento normal de las partes más importantes.

Si compras una bomba de buena marca y le das un buen mantenimiento, te puede durar más de 20 años.



Menos cuidados

Como ya dijimos anteriormente, las bombas sumergibles funcionan en condiciones más constantes que las externas. Esto hace que los cuidados necesarios sean menos.

Lo recomendable es que cada cierto tiempo se revise el funcionamiento de componentes como el cableado y las válvulas, así como cambiar el lubricante según los intervalos especificados por el fabricante.
 

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