5 errores al solicitar una tarjeta de crédito

Antes de solicitar una tarjeta de crédito debemos saber cuál es nuestra capacidad crediticia, es decir, dividir las deudas entre los ingresos

5 errores al solicitar una tarjeta de crédito
El banco estudiará nuestro historial crediticio
  • La mayoría de las personas no sabe cuánto pagan de intereses

Todos tenemos una tarjeta de crédito y llevar una en el bolsillo es lo más natural de mundo. Pensamos que tener una es tan fácil como ir al banco y pedirla. Pero al solicitar una tarjeta de crédito, puede ser que nos encontremos con algunas sorpresas. 

 

Lo primero que puede salir mal es que nos la denieguen. ¿Por qué?, nos preguntaremos. Una causa puede ser que hayan descubierto alguna incoherencia en nuestra solicitud. Por eso, debemos decir siempre la verdad al rellenar el impreso. 

Pero lo más probable es que el banco considere que no somos solventes.  Cuando vamos a solicitar una tarjeta de crédito, el primer paso de la entidad es hacer una valoración de solvencia crediticia. Si siempre hemos pagado nuestros préstamos, lo normal es que nos concedan la tarjeta de crédito sin ningún problema. Además está la capacidad crediticia, que es el resultado de dividir las deudas mensuales (hipotecas, préstamo del coche, créditos personales, etc) por el total de ingresos netos. Si el porcentaje que nos sale es 30% o menos, nos concederán la tarjeta de crédito sin problemas. Pero si el porcentaje es 40% o más, puede que nos den la tarjeta de crédito, pero a un interés altísimo.

 

En ese caso tenemos tres opciones: rechazar la tarjeta, aceptar los intereses, o acudir a otro banco. La respuesta será parecida en todas las oficinas, así que nos queda la opción de la banca virtual. La mayoría de los sitios web tienen una sección pensada especialmente para que las personas 'de riesgo' puedan solicitar una tarjeta de crédito. Es probable que acepten la solicitud, pero seguro que los intereses también son bastante altos. Si aceptamos, pagaremos más cuota, y eso es otro error.

 

Ahí nos encontramos con otro de los problemas. Son muchas las personas que no saben cuál es el interés real de su tarjeta de crédito. Hay que mirar siempre el TAE, y no el interés nominal. Además, debemos asegurarnos de que el interés es anual, y no mensual. Antes de solicitar una tarjeta de crédito, debemos investigar todas las que hay en el mercado. En Mi Portal Financiero encontrarás un comparador rápido y fácil de usar.

 

Otra trampa en la que solemos caer es solicitar una tarjeta con un límite de crédito muy alto. Lo que suele pasar es que compramos y compramos, y la deuda cada vez es más elevada. Llega un momento en el que ya no la podemos afrontar, así que vamos aplazando los pagos. Como consecuencia, pagamos intereses por el saldo pendiente y por los intereses acumulados. Por eso es recomendable comenzar con un límite de crédito bajo.

 

Tampoco debemos solicitar muchas tarjetas de crédito. Con una basta. Tener muchas tarjetas se traduce en:  mayor número de comprar, más riesgo de sufrir un fraude, incidencia negativa en el historial crediticio y más intereses por las deudas generadas.

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Artículos relacionados