5 diferencias entre los minicréditos preaprobados y los rápidos

Existen diferencias elementales y notables entre los mini créditos pre-aprobados y los rápidos. Conscientes de estas diferencias y de su importancia, hemos decidido enumerarlas para ti.

5 diferencias entre los minicréditos preaprobados y los rápidos
No son tan similares como mucha gente piensa


Cada vez son más los productos financieros que las diferentes entidades bancarias ponen a nuestra disposición, en forma de préstamos rápidos o a largo plazo.

Esta variedad de oferta es innegablemente positiva para el cliente, pero también obliga a que el mismo necesite el asesoramiento adecuado para terminar eligiendo exactamente lo que más necesita.

Es ahí donde nosotros queremos intervenir, dándote las diferencias más importantes entre los dos productos financieros que se buscan cuando se necesita dinero con cierta rapidez: los minicréditos pre-aprobados y los préstamos rápidos.

Muchos piensan que son básicamente lo mismo, pero después de leer esto verás que hay muchas diferencias en las que no habías pensado.

 


Los minicréditos pre-aprobados y los rápidos no son lo mismo


 

Los tiempos

Aunque puede considerarse que los minicréditos pre-aprobados y los rápidos son exactamente lo mismo (desde el punto de vista del cliente así lo parece) lo cierto es que son totalmente diferentes.

Para entender la primera de las diferencias, es necesario saber cómo funcionan los préstamos pre-aprobados. Esta práctica consiste en hacer un estudio previo del cliente para saber que tanto riesgo puede representar a la hora de recibir un crédito.

Si los números son buenos y se trata de un cliente con baja tendencia a incumplir pagos, entonces el mismo queda pre-aprobado para recibir un minicrédito, incluso sin haberlo solicitado.

Este es un estudio que puede llegar a tardar semanas, y del que el cliente muchas veces no se entera.

En cambio, los prestados rápidos se ponen en marcha sólo cuando el cliente los solicita y sí funcionan de manera inmediata.



Los intereses

Que los minicréditos pre-aprobados requieran un estudio detallado afecta significativamente las tasas de interés: llegar a tener este “status” es sinónimo de ser un sujeto de bajo riesgo, lo que te permite acceder a tasas de interés similares a las tradicionales.

En cambio, los préstamos inmediatos se hacen sin conocimiento del cliente y están sujetos a tasas de interés que pueden llegar a estar muy cerca del 30%.



Uno es para clientes previos, el otro no

Solo te pueden hacer un estudio para minicréditos pre-concedidos cuando eres un cliente con cierta antigüedad en la entidad financiera. Los prestamos rápidos en cambio, no exigen que tengas una cuenta abierta con anterioridad.



La documentación

Los préstamos rápidos requieren presentar una serie de documentos que no son necesarios en los minicréditos pre-aprobados, ya que en este caso toda la información que era necesaria ya fue recogida y analizada por la entidad financiera.



Las entidades que los otorgan

Mientras los minicréditos pre-aprobados son un producto más propio de los bancos, los rápidos son más comunes en entidades financieras que se dedican casi de manera exclusiva a ellos.

¿Cuál es mejor? 

En teoría, y considerando principalmente las tasas de interés, los minicréditos pre-aprobados son más aconsejables, pero si tu banco no te ha notificado que has sido pre-aprobado esta ni siquiera se puede considerar una opción en caso de urgencia.

Es entonces cuando cobran fuerza los préstamos rápidos.
 

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